Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2004.
Los abusones adultos
Jo, la de tiempo que hacía que no escribía... pero por fin he conseguido librarme un poco de mis obligaciones y he encontrado estos 15 minutillos en los que hablare de los abusones adultos.Los abusones adultos son aquellos a los que a pesar de tener ya edad para peinarse los pelos de determinadas partes les sigue gustando fastidiar a los demás y hacerlos sentir como si tuviesen 4 años. Cierto es que nosotros ya tenemos una edad para mandarlos a paseo, pero también es cierto que los conocemos por obligación y no tenemos más remedio que tragarles. Que es algo así como en el colegio, cuando no tenías más amigos que los que iban a tu clase o a la de al lado, que los tienes que aguantar, y auqneu ahora no serían ni por asomo tus amigo, tienes que tragar con ellos porque no te queda más remedio.
Se les ve venir: nada más entrar en tu círculo de trabajo o de lo que sea, se arriman al fuego que más calienta y se hacen con sus favores. Son majísimos, cariñosísimos, amabilísimos y generosísimos, para con los demás claro, porque tú de algún modo puedes sentir que no te traga, pero como es majísim@ no te puede putear abiertamente...
Su arma de doble filo son las bromas pesadas; te las tomes como te las tomes siempre saldrá vencedor/a. Suelen ser bromas en las que se meten contigo y que si te las tomas a mal es que ¡por dios! que poco sentido del humor tienes y que si te callas encima se están riendo de ti en tu cara...
Pues no lo aguanto.
Además, suelen ser de tu mismo sexo... y la cosa termina cuando te das cuenta de que no estás sola, que hay otras cuantas personas más que están en tu misma situación, que no tragan a esa persona y que entre todos podéis jugar perfectamente a ignorarle, que a la larga es lo que más fastidia a ese tipo de personas... qué tirste que a estas edades o más tengamos que estar así....
Jueves, 09 de Diciembre de 2004 14:56 #. Hay 1 comentario.
"Pobre niño solo"
Hoy os voy a contar un cuento y como por desgracia no sé adjuntarlo al post, pues lo escribo directamente aquí.Los que ya me conocéis no penséis que es uno de lo que yo llamo mis "relatos", es sólo una idea que ya hace mucho mucho tiempo que me ronda por la cabeza, pero a la cual no le había dado todavía la forma inicial que es escribirla simplemente en un papel.Es la historia de un muchacho que había sufrido mucho en la vida, bueno, en realidad no mucho más que otra gente y tampoco mucho más que algunas de las personas que él conocía, pero por alguna extraña razón sentía que tenía el derecho de ser la persona más sufrida del mundo, de gritar su dolor a los cuatro vientos, de despreciar por tanto el dolor de los demás y de justificar todas sus acciones sólo porque sufría mucho.
"Manuel Pérez había visto crecer a ese muchacho. Todos los días, aquel chico quedaba con sus amigos en el parque para charlar. Hablaban durante unas dos horas de todo, aunque últimamente el tono era bastante grosero. Sus amigos se limitaban a mirarle y escuchar, pues no querían decir nada que luego fuese motivo de burla por parte de su amigo.
Cuando no quedaban en el parque, iban a dar una vuelta y casi siempre acababan comiendo en un burguer. Entonces el muchacho empezaba a hablar subiendo más y más el volumen de su voz para que todo el mundo supiese que estaba allí (cuando lo que de verdad querían los otros clientes era que les dejase comer en paz, que no estuviese allí). Manuel Pérez, siempre que veía esta situación, pensaba que es cierto eso que dicen de que los sordos gritan cada vez más para así poder oír lo que dicen, pues este muchacho lo que en realidad hacía era eso, estaba sordo para su propia voz interior que le decía que así no, que cambiase, pero él gritaba y gritaba para no tener que oírla.
Una vez que las reuniones terminaba, el muchacho volvía solo a su casa porque a los demás siempre les surgía algo de última hora que les impedía acompañarle.
Pasaban los días y Manuel Pérez cada vez tenía más claro el desenlace; los amigos cada vez estaban más cansados de la situación y las excusas para no quedar se hacían más y más frecuentes, así que el muchacho decidió buscarse otros amigos, unos con los que no necesitaba tener nada en común, si no que sólo le sirviesen para quedar bien si alguna vez sus antiguos amigos le propusiesen un plan. Entonces respondería que no, que ya tenía un plan mejor porque estaba con sus nuevos amigos con los que se lo pasaba mejor que con los anteriores.
Manuel Pérez sentía pena, pues veía cómo después de todo esto, el muchacho se iba con el otro grupo a pasar el rato básicamente mirando al techo o bien se marchaba otra vez sólo a su casa porque todo su magnífico plan había sido una mentira. Pero Manuel no podía decir que sabía la verdad; veía cómo el muchacho iba quedándose solo, como cada vez menos gente se sentía a gusto a su lado y no podía hacer nada. Entre otras cosas porque este muchacho echaba las culpas de su situación a los demás, los demás eran los culpables de que él estuviese así y nadie le comprendía, cuando en realidad era él el que no se quería comprender ni escuchar. Pero eso no cambiaría, su orgullo no le dejaba pensar que su dolor se lo producía él mismo, su orgullo le hacía gritar cada vez que su voz le pedía que rectificase. De modo que esa voz fue hablando más bajito y más bajito hasta que llegó un día en que se apagó. Ese mismo día encontraron a Manuel Pérez en su cama y durmiendo para siempre, solo."
Domingo, 12 de Diciembre de 2004 13:53 #. Hay 3 comentarios.
Frase
Como os dije hace ya algún tiempo, os voy a poner de vez en cuando cosillas de la japonesa Banana Yoshimoto. como por ejemplo:
"Deseo seguir sintiendo a toda costa que algún día he de morir. De otro modo, no sentiría que estoy viviendo."
Puede parecer floja, o no gustar, pero a mí me gusta y con eso me vale.
PD: no es una de sus mejores frases (de hecho, no sé de qué libro es)
hala, otro día escribiré más...
"Deseo seguir sintiendo a toda costa que algún día he de morir. De otro modo, no sentiría que estoy viviendo."
Puede parecer floja, o no gustar, pero a mí me gusta y con eso me vale.
PD: no es una de sus mejores frases (de hecho, no sé de qué libro es)
hala, otro día escribiré más...
Martes, 14 de Diciembre de 2004 13:47 #. Hay 3 comentarios.
Fin de año....
Aunque no es que tenga realmente muchas ganas de escribir hoy, más bien ninguna, quería terminar el año poniendo algo en el blog, ya que hacía tiempo que no escribía nada.
Este año no ha sido ni por asomo el mejor de mi vida, se empezó a torcer nada más empezar y no ha acabado de enderezarse... y encima estas fiestas no ayudan a que se haga todo más llevadero.
Tomé muchas decisiones cuando tomé las uvas el año pasado, decisiones que han hecho que por una vez en mi vida este año haya sido sólo mío y no haya dependido de nadie, a lo mejor por eso me lo he comido todo mucho más (más de lo que por mí misma he hecho siempre).
Bueno, quizás lo poco positivo que pueda sacar de este año haya sido mi niño, Ferninandes_leu. Apadriné a este niño hace unos meses; es de la región de Tautpah, en Indonesia. Sí, ya sé lo que estáis pensando, pero está sano y salvo, gracias a Dios, o por lo menos eso es lo que me ha dicho la asociación que lleva el apadrinamiento. Por eso, porque estoy cansada de ver las escenas dantescas, he decidido no poner nada. De nada sirven las imágenes, todos sabemos lo que hay que hacer. Un € no es mucho, pero es más que ninguno.
Felices Fiestas, aunque ya sé que no se queda el cuerpo para muchas después de leer esto.
Este año no ha sido ni por asomo el mejor de mi vida, se empezó a torcer nada más empezar y no ha acabado de enderezarse... y encima estas fiestas no ayudan a que se haga todo más llevadero.
Tomé muchas decisiones cuando tomé las uvas el año pasado, decisiones que han hecho que por una vez en mi vida este año haya sido sólo mío y no haya dependido de nadie, a lo mejor por eso me lo he comido todo mucho más (más de lo que por mí misma he hecho siempre).
Bueno, quizás lo poco positivo que pueda sacar de este año haya sido mi niño, Ferninandes_leu. Apadriné a este niño hace unos meses; es de la región de Tautpah, en Indonesia. Sí, ya sé lo que estáis pensando, pero está sano y salvo, gracias a Dios, o por lo menos eso es lo que me ha dicho la asociación que lleva el apadrinamiento. Por eso, porque estoy cansada de ver las escenas dantescas, he decidido no poner nada. De nada sirven las imágenes, todos sabemos lo que hay que hacer. Un € no es mucho, pero es más que ninguno.
Felices Fiestas, aunque ya sé que no se queda el cuerpo para muchas después de leer esto.
Viernes, 31 de Diciembre de 2004 13:55 #. Hay 1 comentario.

